La Eucaristía, la tradicional procesión y una concurrida kermés marcaron la gran fiesta patronal que reunió a la comunidad de Ciudad del Pescador y Bellavista.
Bellavista, Callao. La parroquia San Pedro, el Pescador, celebró el pasado lunes 29 de junio la solemnidad de su santo patrono, una de las festividades más importantes del año para la comunidad parroquial. Cientos de fieles participaron de las diversas actividades programadas, viviendo una jornada marcada por la fe, la tradición y el espíritu de fraternidad.
Las actividades iniciaron a las 10:00 de la mañana con la celebración de la Santa Misa solemne, presidida por nuestro párroco, el padre Walter Malca Rodas. Durante su homilía, exhortó a toda la comunidad a fortalecer la unidad parroquial y a continuar trabajando juntos para construir la Iglesia que Dios quiere: una comunidad unida, comprometida y siempre dispuesta al servicio de los demás.
Al concluir la celebración eucarística, se realizó un acto de reconocimiento a dos personas que han brindado un importante apoyo a la comunidad parroquial. El primero fue entregado al alcalde del distrito de Bellavista, Alex Callán, por su cercanía y respaldo a la parroquia. El segundo reconocimiento fue otorgado al señor Edison Llave Guayanay, jefe de las obras de remodelación del templo parroquial, como muestra de gratitud por su dedicación y compromiso durante este proceso de renovación de nuestra casa de oración.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la procesión de la imagen de San Pedro, que recorrió las principales calles de Ciudad del Pescador, Bellavista. La organización del recorrido estuvo a cargo de las distintas hermandades que conforman la Ciudad del Pescador, las cuales, con profundo espíritu de servicio y devoción, acompañaron al santo patrono durante todo el trayecto, alimentando la devoción popular y dando un emotivo testimonio público de fe.
La celebración culminó con la tradicional kermés parroquial, que se desarrolló hasta aproximadamente las 8:00 de la noche. En esta actividad, todos los grupos parroquiales participaron activamente, ofreciendo una variada gastronomía, juegos, presentaciones artísticas y diversas iniciativas que permitieron compartir una jornada llena de alegría y fraternidad. Gracias al compromiso, la dedicación y el trabajo conjunto de cada ministerio, movimiento y comunidad parroquial, los asistentes disfrutaron de un ambiente de sana convivencia que fortaleció los lazos de unidad y el espíritu de familia que caracteriza a la parroquia.
La fiesta patronal de este año fue una muestra del compromiso y la participación activa de toda la comunidad parroquial, que una vez más se unió para honrar a San Pedro, el Pescador, renovando su fe y su deseo de seguir caminando juntos como una Iglesia viva, misionera y al servicio de los hermanos.